domingo, 6 de marzo de 2011

Héroe o villano

CUANDO EL QUE MATA SE TORNA HÉROE O VILLANO
San Agustín de Hipona decía que en tres circunstancias está permitido matar, 1) En defensa de la propia vida. 2) En defensa de la patria. 3) En defensa de la Fe. Pero el que mata para beneficio propio, se torna un vulgar criminal.
El Abg. Dr. ADELIO DOLORES AQUINO asesinó mi apellido que era lo único de valor que yo poseía para dejar como herencia a mis hijos. Él y su fiel escudero, el falsificador de Título de Bachiller Julio César Ruiz, me vilipendiaron, me injuriaron, y me difamaron públicamente. Adelio Dolores Aquino me hizo daño solamente para simular que era un honorable paladín de la Justicia y que se desvelaba por cumplir sus más puros ideales, pero lo que perseguía en realidad eran dos cosas: 1) Ganar las elecciones para Representante de los Jubilados en la Caja, lo que realmente consiguió, y 2) Ser electo como Concejal por el Partido Demócrata Cristiano apoyando la candidatura de la distinguida Abg. Sra. Teresa A. Ozorio de Sánchez, lo que NO consiguió, salvándose así el ilustre PDC de tener en sus filas a este “honorable” ciudadano.
Lo que a primera vista parece difícil entender es, por qué Adelio Aquino se valió de este tan vil y deleznable argumento para conseguir su objetivo. Todos los que hasta ahora ganamos elecciones ya sea para Consejero, o Presidente de la Asociación o del Centro de Jubilados, lo conseguimos sin necesidad de difamar ni de calumniar a nuestros ocasionales contendores. Lo conseguimos simplemente valiéndonos del prestigio que habíamos logrado a través de los años de trabajo y de la confianza que conseguimos inculcar en la mente y en el corazón de nuestros compañeros. Ni siquiera utilizamos falsas promesas y los que se valieron de este infantil argumento, simplemente perdieron en las elecciones. Y lo más loable es que, conociendo los demás candidatos el sucio perfil de Adelio Dolores Aquino, NO usaron este contundente argumento para descalificarlo.           
Pero después de pensar un poco más comprendí que es simplemente imposible que de una mente sucia y perversa, pueda salir alguna idea limpia y digna. Qué otra cosa se podía esperar de un ciudadano que ya fue arrestado y suspendido sin goce de sueldo por 7 días por cachafaz e irresponsable, y que después fue sumariado por graves faltas cometidas en cumplimiento de sus funciones, entre ellas, cobrarles 5000 US$ a los colonos brasileños que habían invadido y desmontado 170 Ha del Área de Embalse, que forma parte del Bosque Atlántico, y a la vez, un “cinturón de seguridad” para el Lago de Itaipu, para permitirles continuar en las arrasadas tierras por 18 meses más hasta cosechar todo los sembrado, cuando que su obligación era exactamente lo contrario, expulsarlos y denunciarlos a la Justicia Ordinaria por haber violado la Ley 176 de la Nación Paraguaya, que protege el Medio Ambiente y que sanciona hasta con 8 años de cárcel a los infractores. Todo esto y algunas cosas más, figuran en su “brillante” Foja de Servicios, la cual forma parte de los Anales de la Historia de Itaipu.
A los compañeros que reciben estos escritos, les explico que procedo de esta manera porque no quiero formar parte de ese grupo que tanto preocupaba al inmortal Martin Luther King, el grupo de los “buenos que permanecen en silencio”. Si así procediese, si arriase el estandarte que icé en defensa de mi dignidad, si algún día me callo aceptando ser injustamente envilecido por miserables corruptos como Adelio Dolores Aquino y Julio César Ruiz, secundados por díscolos como Julián Chilavert y Enrique Mercado Rotela, entonces yo habré de considerarme un cobarde, y les autorizo suficientemente que, cuando nos crucemos en cualquier lugar, ME ESCUPAN EN LA CARA, que es el trato que se merecen los pusilánimes y los cobardes que ni siquiera son capaces de reaccionar ante una ignominia ni son capaces de defender la dignidad de su propio apellido.
Ing. Bejarano

No hay comentarios:

Publicar un comentario