domingo, 6 de marzo de 2011

UN CASTIGO PARA LOS QUE BRILLAN

UN CASTIGO PARA LOS QUE BRILLAN
Dicen que una noche de verano estaba volando una luciérnaga sobre un estanque donde habitaba un feo y rencoroso sapo, quien al verla, la tomó prisionera y le dijo: “Te voy a aniquilar”. “¿Por qué?” preguntó sorprendida la luciérnaga. Y el sapo le respondió: “PORQUE MUCHO BRILLAS”. Y acto seguido, acabó con la vida de la misma.
Resulta increíble como esta antigua fábula refleja fielmente a algunos seres humanos, obras primas del Creador, en cuyos espíritus perversos se anida la envidia mal reprimida del oscuro batracio de la laguna. Personas como estas, cuyos nombres ellos mismos se encargaron de desmerecerlos con acciones inicuas o simplemente no consiguieron darle el brillo que sus padres hubiesen querido, procuran envilecer a las que lucharon toda la vida por llevar con dignidad el apellido, humilde pero honorable, que heredaron de sus abnegados ancestros.
Y entonces se reúnen noches y noches, y como sapos de la laguna, disfrutan de sus dudosas acciones empañando a los que se esfuerzan por brillar,  comparándolos con narcotraficantes, acusándolos de violar Leyes inexistentes, pregonando a tambor batiente que robaron y destruyeron una Institución, presionando a la Justicia con espurias y rimbombantes manifestaciones y visitas a señores Fiscales a quienes exponen, compungidos, su gran preocupación por el enorme peligro que corren sus vidas y la de sus honorables familias, y publicando los nombres de sus víctimas por todos los medios de comunicación conocidos.
¿Y quiénes son ellos? Uno es un falsificador de Títulos Escolares. El otro es un infiel custodio que mandó desmantelar 170 hectáreas de bosques de la Reserva Ecológica para que se cultive soja y maíz. El otro es un cínico paniaguado de comunión semanal que traicionó a su propio compañero de lucha electo por el voto popular, enalteciendo así, según su mezquino concepto, la grandeza Cristiana que pregona. El otro es falsificador de sus documentos personales para conseguir su jubilación en IPS y hoy funge de Presidente de los Jubilados y es su representante en el Consejo. Y a estos líderes  los llamo por sus nombres para que jamás nadie crea que me escondo tras el cobarde manto del anonimato: Julio Cesar Ruiz Benítez, Adelio Dolores Aquino, Hugo Ojeda Aquino, Hugo Irala Estigarribia, Luis Alberto Cadogan Ávalos, Julián Chilavert, y Enrique Mercado Rotela quien comparó gratuitamente a los anteriores Consejeros con narcotraficantes.
A estos les sigue un grupo de personas, otrora muy honorables, y que sinceramente no entiendo por qué, de pronto cambiaron de rumbo: Gilberto Colmán Urunaga, Julio Medina, Ángel Núñez, Fulgencio Arcarás Alfonso, Augensio Leith Samaniego.

Ingeniero Bejarano

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